Lo invisible
Hablemos de los sesgos
Llevo 12 años trabajando por un mundo más equitativo a través de mi empresa Victoria147, en donde me he topado con realidades que deben ser rotas, roles que deben ser retados, normalidades invisibles que siguen siendo parte de nuestras rutinas, acciones que continuamos sin cuestionar… Eso conocido como “sesgos inconscientes”.
Hace un año me convertí en mamá y veo más de cerca los momentos en donde esas acciones inconscientes perpetúan nuestra realidad inequitativa.En este año he compartido mi maternidad con la paternidad presente de mi esposo, y he observado la mirada social como una reflexión que vale la pena profundizar. Me llama la atención los piropos especiales que recibe mi esposo por “ser papá” y hacer lo que un papá debería hacer como negociar los horarios en su trabajo, salir temprano para bañar al niño, darle de comer, dormirlo, pasearlo, acompañarlo al pediatra y ejercer su licencia de paternidad completa.
Ojo, no digo que no merece los piropos, sin duda es un papá excepcional. Pero en este tiempo, mientras la mirada social piropea sus acciones de paternidad presente, asume mis acciones de maternidad como parte de lo natural, de lo esperado, de lo común.
Lo común hace que se vea normal, familiar y se continúe sin cuestionar. Por ejemplo, hace algunos años me di cuenta que las mamás de Victoria147 eran las primeras en ser llamadas por las guarderías en caso de que el hijo se enferme; y entendí lo que esas pequeñas e inocentes acciones provocan. Ese pequeño hecho hace que las mamás suelan ser las que pidan los permisos, negocien flexibilidad a cambio de sueldo si es necesario o destinen mayor tiempo a los cuidados familiares sin saber que con esto se perpetúa nuestra realidad de inequidad, disparidad salarial y de oportunidades.
Mi bebé suele viajar y moverse a donde nosotros vayamos, pero esta semana que tuve una conferencia fuera de la ciudad de México me comentaron que no podría entrar al espacio donde sería el evento. Soy muy afortunada por tener redes, manos extras y una gran pareja, pero ¿Y las mamás solteras? ¿Las extranjeras sin redes familiares locales? Ellas, ¿Qué hacen al enfrentarse a un mundo en donde no ponemos atención a los pequeños detalles que generan las grandes distancias en equidad?
Los sesgos inconscientes están entre nosotros, a todos nos pasa, todos hemos normalizado una conducta porque nos ha funcionado hasta ahora; Pero no por eso deben continuar. El diablo está en los detalles, y son sutiles cambios los que pueden generar grandes avances. ¿Dónde estás evitando la evolución a la equidad desde un punto ciego de sesgo inconsciente? ¿Qué mirada social le das a los roles? ¿Dónde estás asumiendo responsabilidades extras o haciéndote guey en lo que te corresponde hacer, provocando así mayor distancia hacia el mundo en el que todos podemos ser lo que queramos ser?
El tema da mucho más de qué hablar y seguramente nos volveremos a ver en un siguiente croissant con mi mirada y acercamiento a la equidad.